La responsable de ciencia de la NASA aseguró que el objetivo de las misiones Artemis es “vivir y trabajar” en la Luna
11 junio 26Estrategia consiste en aprovechar cada misión como base para la siguiente

Por Infobae
La NASA avanza hacia el objetivo de establecer una presencia humana permanente en la Luna, con miras a que los astronautas puedan “vivir y trabajar” en ese entorno, según explicó Nicky Fox, Administradora Asociada de la Dirección de Misiones Científicas de la agencia.
El anuncio de los tripulantes de Artemis III y la preparación para probar sistemas clave en 2027 marcan un paso fundamental en el plan estadounidense para regresar a la superficie lunar un año después. La estrategia, según Fox, consiste en aprovechar cada misión como base para la siguiente, perfeccionando la tecnología y los protocolos científicos antes de enfrentar los desafíos del alunizaje.
En las misiones Artemis, la NASA está enfocada en maximizar la seguridad humana y el rendimiento científico. Fox detalló: “Queremos estar absolutamente preparados cuando vayamos a la Luna, y listos para hacer ciencia en el momento en que toquemos la superficie lunar.”
La responsable de ciencia de la NASA, que participó en la misión que hace años “tocó” la atmósfera exterior del Sol con una sonda espacial, subrayó la importancia de saber “qué vamos a llevar en la cápsula Orión, cómo monitoreamos el clima espacial, qué podemos poner en el exterior de la cápsula”.
La seguridad de la tripulación es uno de los ejes del programa Artemis. Fox recordó que, en Artemis II, los astronautas portaron dispositivos para monitorear su salud en tiempo real y viajaron fragmentos de tejido humano para estudiar los efectos del espacio profundo: “Vamos a monitorear la salud de la tripulación mientras realizan diferentes actividades en la cápsula Orión, mientras nos preparamos para enviar astronautas a la Luna, establecer una presencia permanente en la base lunar y pensar en enviar humanos a Marte.”
La misión Artemis III será crucial para probar estos sistemas en órbita terrestre, antes de que los estadounidenses regresen físicamente a la Luna. La NASA espera que esta experiencia siente las bases para el despliegue de experimentos y tecnología en futuras misiones, enfocadas en la exploración sostenible.
La continuidad de los experimentos científicos es otra de las prioridades del programa. Entre los proyectos figura el análisis de la capacidad de cultivar plantas en el regolito lunar, con vistas a la autosuficiencia de futuras tripulaciones.
La actividad sísmica de la Luna es otro tema de interés. Fox señaló que, a pesar de la imagen de la Luna como un “gran bloque de roca”, el satélite “es bastante activo; cada vez que recibe el impacto de un micrometeorito, tiembla”. Además, la influencia gravitacional de la Tierra provoca vibraciones perceptibles que los científicos esperan estudiar para localizar elementos volátiles, y posiblemente agua.
Para quienes preguntan por el avance de la misión Artemis III y su relevancia, la NASA dedica esta etapa a ensayar y perfeccionar los sistemas críticos que permitirán un regreso seguro y productivo a la superficie lunar. Esta fase es imprescindible para minimizar riesgos y aumentar las posibilidades de éxito en los futuros alunizajes sostenidos.
El programa Artemis se diferencia de las misiones Apolo no solo por la tecnología, sino también por su ambición de establecer una base en la Luna. Fox destacó que, esta vez, el objetivo es “ir al polo sur de la Luna, que es muy interesante”. Hay regiones permanentemente en sombra. Así que, si hay agua, hielo, ahí es donde estarán”, agregó en diálogo con AFP.
La funcionaria recalcó que las misiones anteriores se limitaron a breves estancias y trayectos, mientras que el nuevo plan lunar apunta a la construcción de “una base lunar donde los astronautas puedan tener una presencia permanente, donde puedan vivir y trabajar en la Luna, donde podamos hacer ciencia”.
La singularidad del entorno lunar, con su radiación y microgravedad, abre la puerta a experimentos imposibles en la Tierra. Fox mencionó la importancia de estos estudios, así como el despliegue de módulos de aterrizaje robóticos y vehículos de exploración como el VIPER, que permitirá buscar agua y perforar el suelo lunar.
“No se trata solo de un viaje rápido. No es solo plantar una bandera. Se trata de vivir y trabajar en la Luna”, concluyó Fox, subrayando el cambio radical en la visión y los retos que afronta la exploración espacial en esta nueva etapa.
(Con información de AFP)





