Netanyahu pidió esperar los “resultados reales” de las elecciones y defendió la formación de un gobierno de “derecha fuerte”
28 octubre 26El premier israelí se dirigió a los seguidores reunidos en la sede electoral de Jerusalén

Por Infobae
En medio de una contienda electoral agitada en Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu reclamó la formación de “un gobierno nacional de derecha fuerte”, y sostuvo que apuesta por una administración sin “los partidos árabes y antisionistas”.
El recuento de votos continúa en todo el país y Netanyahu habló esta madrugada frente a su electorado en la sede electoral de su partido en Jerusalén. Allí afirmó que su fuerza “sigue esperando los resultados reales” del conteo y definió al Likud como “el partido más grande de Israel”.
Netanyahu cuestionó a los partidos dispuestos a cooperar con formaciones árabes. Calificó de “vergüenza” esa posibilidad y preguntó cómo pueden hablar de “el pacto de los que sirven” junto a agrupaciones que, según sostuvo, atacan a soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). También arremetió contra las “investigaciones políticas de carácter penal” en su contra.
El jefe de Gobierno israelí también repasó los éxitos militares israelíes y sostuvo que la alianza con Estados Unidos aún puede contrarrestar a Irán. En ese sentido, subrayó que Israel, junto al respaldo del país norteamericano y el presidente Donald Trump, su nación cuenta con una oportunidad para “eliminar la amenaza iraní de una vez por todas”.
El mandatario afirmó que su país superó a sus enemigos en el pasado y que podrá hacerlo otra vez. “Hemos logrado superar a nuestros enemigos, y podremos hacerlo en el futuro”, expresó antes de sumarse a la canción que sonaba por los altavoces. “Irán está más débil que nunca, Israel está más fuerte que nunca”, afirmó.
El líder opositor Gadi Eisenkot afirmó que el mandato del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, “ha llegado a su fin” y prometió formar de inmediato un gobierno de concentración, después de que los sondeos a boca de urna situaran a su bloque con una leve ventaja sobre la coalición conservadora.
El ex jefe del Estado Mayor habló de madrugada ante sus simpatizantes en la sede del partido Yashar, tras la difusión de las primeras proyecciones. Eisenkot sostuvo que los ciudadanos eligieron el “cambio”, aunque pidió esperar al escrutinio definitivo.
“El pueblo israelí salió a elegir a los futuros líderes del país (…) La coalición gobernante perdió la confianza”, declaró el dirigente.
Los sondeos de los principales canales de televisión atribuyen al bloque opositor que encabeza Eisenkot alrededor de 50 escaños. La coalición de Netanyahu se ubicaría cerca de esa cifra, aunque el Likud conservaría la condición de fuerza individual más votada.
Ninguno de los dos bloques alcanzaría por sí solo los 61 escaños necesarios para la mayoría absoluta en el Parlamento de Israel. El escenario concede al presidente Isaac Herzog un papel central en el proceso para definir quién recibirá el mandato de intentar formar gobierno.
Eisenkot sostuvo que “el verdadero líder habría decidido dimitir y aceptar la voluntad del pueblo”. También afirmó: “Millones de israelíes están cansados de esta política de mentiras y han decidido elegir un nuevo liderazgo”.
Los partidos árabes de Israel celebraron los resultados de los sondeos a boca de urna, que les asignan entre 16 y 18 escaños, y reclamaron un lugar en una futura coalición de gobierno para impedir la continuidad del bloque de Netanyahu.
Las proyecciones otorgan a la Lista Conjunta y a la Lista Árabe Unida (Raam) una representación que casi duplica los escaños que ambas fuerzas tenían en 2022. El resultado refuerza su peso en un Parlamento donde el bloque opositor necesita 61 bancas para formar gobierno.
“Este es un día histórico”, declaró el líder de la Lista Conjunta, Yousef Jabareen, al diario The Jerusalem Post. “El público ha hablado. El Gobierno manchado de sangre debe irse. Hemos demostrado que somos una fuerza política que no puede ser ignorada y que no se puede construir un futuro aquí sin nuestra voz”, afirmó. Jabareen atribuyó el resultado a una fuerte movilización del electorado árabe y planteó que las formaciones sionistas de la oposición no podrán prescindir de sus votos.
El presidente de Raam, Mansur Abbas, sostuvo ante Canal 12 que “la sociedad árabe ha reaccionado a la política de este Gobierno”. También fijó como objetivo “reemplazar al actual Gobierno en casi todas las formas posibles”. Abbas pidió prudencia hasta que concluya el escrutinio. “Con los números que tenemos ahora, no hay gobierno”, advirtió, en referencia a la posibilidad de que el bloque opositor no alcance los 61 escaños necesarios ni siquiera con el respaldo de los partidos árabes.
La participación de esas fuerzas en un Ejecutivo encabezado por el ex jefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot recibió el respaldo de Yoav Segalovitz, ex diputado y número dos de Raam. Algunas encuestas ubican al bloque de Eisenkot por encima del liderado por Netanyahu, aunque sin mayoría absoluta. “El primer ministro designado (…) tendrá que tener en cuenta este resultado”, dijo Segalovitz al medio. “No hay alternativa. No se puede decir ‘no vengáis, no podéis ser parte de esto’”, agregó.
“Queremos ser parte de la coalición. (…) Mi intención es romper las barreras entre árabes y judíos; si solo vemos las dificultades y no vemos un futuro, entonces no haremos nada”, concluyó.
(Con información de Europa Press)





