El FMI advirtió que la suba del precio del crudo por la guerra de Irán está generando inflación a nivel mundial

05 junio 26

Valor del crudo subió un 35% en marzo

El FMI advirtió que la suba del precio del crudo por la guerra de Irán está generando inflación a nivel mundial

Por Infobae

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que el incremento en el precio del crudo, provocado por la guerra en Medio Oriente, está trasladando presión inflacionaria a nivel global. No obstante, la mayor parte de la suba se concentró durante marzo, tras el inicio del conflicto, y desde entonces los precios se mantuvieron estables, según precisó la portavoz del organismo, Julie Kozack, en una conferencia de prensa.

Kozack afirmó que el organismo ve indicios de que el impacto de la crisis “se está trasladando a la inflación”, y detalló que las expectativas inflacionarias a corto plazo registraron un repunte. También destacó otros efectos, como la concentración de ganancias en los mercados financieros, cambios en las previsiones de los inversores y un aumento en los rendimientos de la deuda soberana.

La portavoz del FMI explicó que, desde el estallido de la guerra el 28 de febrero, el precio del crudo subió un 35% en marzo, pero desde que el organismo elaboró su escenario de referencia macroeconómica, el alza resulta de apenas un 3% adicional, lo que atribuyó a los contactos entre Washington y Teherán para buscar una solución al conflicto. “La mayor parte del incremento en los precios del petróleo se produjo a principios de marzo, cuando se interrumpieron los envíos de crudo a través del estrecho de Ormuz”, sostuvo Kozack.

Los mercados del petróleo muestran optimismo respecto de una reapertura de Ormuz, ya que los precios al contado para compraventa inmediata resultan superiores a los contratos de futuros. Antes de la guerra, las reservas mundiales de crudo superaban los 8.000 millones de barriles, el máximo en cinco años. Sin embargo, la portavoz advirtió que los inventarios han disminuido y que para julio se prevé un mínimo de cinco años, en torno a 7.500 millones de barriles.

Kozack detalló que los productos derivados del petróleo también están alcanzando niveles bajos de inventario y precios elevados. El precio del queroseno para aviación en Europa y Asia aumentó un 35% frente al período previo a la guerra, mientras que la gasolina a nivel global subió cerca de un 40%.

En este contexto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anticipó que la guerra en Medio Oriente provocará un menor crecimiento y una mayor inflación global en 2026, debido al encarecimiento de la energía y los fertilizantes. En su informe más reciente, la organización con sede en París revisó a la baja sus proyecciones de marzo y planteó dos posibles escenarios ante la persistente incertidumbre sobre el desenlace del conflicto.

Según el documento titulado “Bajo presión”, el crecimiento mundial pasará del 3,4% en 2025 al 2,8% en 2026 si las perturbaciones se extienden en el tiempo. Si el conflicto se prolonga hasta 2027, la desaceleración podría ser más aguda, alcanzando el 2,1% este año. En marzo, la previsión había sido de un 2,9%.

“El choque energético derivado del conflicto en Oriente Medio es real y grave. Está generando un aumento de los costos y de la incertidumbre para los hogares y las empresas en todo el mundo”, advirtió el secretario general de la OCDE, Mathias Cormann.

El estallido de la guerra el 28 de febrero, tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, ha impactado la economía global, especialmente por la interrupción en el transporte marítimo de hidrocarburos.

Pese a un cese del fuego alcanzado el 8 de abril, las negociaciones indirectas entre Washington y Teherán permanecen estancadas. El informe de la OCDE advierte que “los efectos económicos de este conflicto probablemente se sentirán durante bastante tiempo, incluso después de que termine”, en virtud de las interconexiones de las cadenas de suministro y la integración de los mercados energéticos.

Las economías asiáticas y los países en desarrollo, altamente dependientes de las importaciones de Medio Oriente, figuran entre los más afectados. La organización subraya que, en América Latina, el conflicto repercute en un aumento de los rendimientos de los bonos soberanos a 10 años y en el alza de los precios de los fertilizantes. “Estos fertilizantes son un insumo clave para la agricultura y si estos aumentos persisten en el tiempo, (…) podrían trasladarse gradualmente a mayores costos de producción y, en última instancia, a mayores precios de los alimentos”, explicó Aida Caldera, del departamento de Economía de la OCDE.

La OCDE prevé una salida negociada al conflicto, con perturbaciones limitadas. Bajo este supuesto, proyecta un crecimiento de la economía de Estados Unidos del 2% en 2026, mientras que China avanzaría un 4,5% este año, por debajo de India (6,3%). La zona euro crecería un 0,8%, con España (2,2%) por delante de Alemania y Francia, ambas con un 0,7%. El informe revisa al alza la previsión para Brasil en 2026 (1,6%), mantiene la de Argentina en 2,8% y reduce la de México al 1,3%.

(Con información de EFE y AFP)

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