Taiwán denunció una escalada de tensiones en el estrecho por el acoso de China a buques mercantes
09 junio 26Secretario general del Consejo de Seguridad Nacional afirmó que hostigan embarcaciones

Por Infobae
Taiwán denunció este martes que embarcaciones de la Guardia Costera de China y de la Policía Marítima china están hostigando a buques mercantes en aguas bajo jurisdicción de la isla, en una acción que calificó como un intento de Beijing de proyectar soberanía sobre el estrecho de Taiwán y que, según Taipéi, representa una “grave escalada” de las tensiones regionales.
El secretario general del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, Joseph Wu, acusó a las autoridades chinas de intentar crear la impresión de que ejercen control efectivo sobre áreas que la isla considera parte de su Zona Económica Exclusiva (ZEE).
“Buques de la Guardia Costera y de la Policía Marítima de China están acosando a buques mercantes para aparentar que China ejerce su jurisdicción”, afirmó Wu en una publicación en redes sociales. El funcionario calificó estas acciones como una muestra de “expansionismo” y exhortó a las embarcaciones comerciales que transitan por la zona a ignorar las comunicaciones emitidas por las autoridades chinas.
La denuncia se produjo pocos días después de que Beijing anunciara una “operación marítima para el cumplimiento de la ley” en aguas situadas al este de Taiwán, una medida que las autoridades chinas consideran una respuesta necesaria al inicio de conversaciones entre Japón y Filipinas para delimitar sus respectivas zonas económicas exclusivas y plataformas continentales.
Desde Beijing, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Lin Jian, defendió la postura de su gobierno y sostuvo que China posee derechos soberanos sobre esas aguas. Según el diplomático, las negociaciones entre Tokio y Manila vulneran los intereses marítimos chinos y contravienen principios del derecho internacional. “China no lo permitirá bajo ningún concepto”, advirtió.
La creciente disputa marítima coincide con un nuevo esfuerzo de Taiwán por reforzar su preparación militar ante una eventual ofensiva china. Este mismo martes, las Fuerzas Armadas taiwanesas realizaron maniobras militares con fuego real en la desembocadura del río Dajia, en las afueras de la ciudad de Taichung, en la costa occidental de la isla.
Bajo una intensa lluvia, unidades del X Cuerpo del Ejército ensayaron operaciones destinadas a repeler un hipotético desembarco anfibio chino. El ejercicio contempló una estrategia de “defensa en capas”, diseñada para frenar el avance de fuerzas invasoras antes de que alcanzaran las playas.
Las tropas emplearon lanzacohetes múltiples de fabricación local, artillería autopropulsada y otros sistemas de apoyo terrestre para atacar objetivos simulados en distintos puntos de la costa. En total, fueron disparados 372 proyectiles durante una operación que se extendió a lo largo de unos veinte kilómetros de frente.
“El ingreso a las posiciones se realizó completamente bajo condiciones similares a las de un combate real”, explicó el coronel Wong Yih-ming, jefe del 58º Mando de Artillería. El oficial señaló que durante la segunda mitad del año se desarrollarán nuevos ejercicios tácticos de mayor complejidad.
Las maniobras se llevaron a cabo en un contexto de creciente presión militar y diplomática por parte de China, que considera a Taiwán una parte inalienable de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para lograr la reunificación.
El ministro taiwanés de Defensa, Wellington Koo, calificó recientemente la operación marítima china como un “acto de provocación” y una forma de “guerra cognitiva”. Según el funcionario, la decisión de Beijing de declarar las aguas orientales de la isla como una zona de aplicación de la ley busca socavar la percepción internacional de la soberanía taiwanesa.
La situación en el estrecho de Taiwán se ha convertido además en uno de los principales focos de tensión entre China y Estados Unidos. La isla ocupó un lugar central durante la cumbre celebrada en mayo en Beijing entre el presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Durante ese encuentro, Xi advirtió que una “mala gestión” de la cuestión taiwanesa podría provocar un “choque” o incluso un “conflicto” entre ambas potencias. Trump, por su parte, afirmó que aún no había decidido si seguir adelante con un paquete de armas para Taipéi valorado en 14.000 millones de dólares y reiteró que no pretende involucrar a Estados Unidos en una guerra por la isla.





