Irán eleva la tensión con Estados Unidos: la Guardia Revolucionaria anunció la expansión de su zona de control en el estrecho de Ormuz

13 mayo 26

El régimen de Teherán redefinió unilateralmente los límites del estrecho

Irán eleva la tensión con Estados Unidos: la Guardia Revolucionaria anunció la expansión de su zona de control en el estrecho de Ormuz

Por Infobae

El régimen de Irán anunció una expansión de la zona estratégica que considera bajo control en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más sensibles del planeta y clave para el transporte mundial de petróleo y gas.

La declaración fue realizada por un alto oficial de la Marina de la Guardia Revolucionaria iraní y difundida por las agencias de propaganda Fars y Tasnim, en un nuevo episodio de tensión con Estados Unidos y sus aliados en Medio Oriente.

Mohammad Akbarzadeh, subdirector político de la Marina de la Guardia Revolucionaria, afirmó que Teherán ya no considera a Ormuz como un paso marítimo reducido alrededor de unas pocas islas del Golfo Pérsico. Según explicó, el régimen pasó a definirlo como “una vasta área operativa” con alcance mucho mayor al reconocido hasta ahora.

“En el pasado, el estrecho de Ormuz era definido como un área limitada alrededor de islas como Hormuz y Hengam, pero hoy esa visión cambió”, declaró Akbarzadeh, según reprodujo Fars.

El militar iraní sostuvo que la nueva delimitación estratégica se extiende desde la ciudad de Jask, en el este, hasta la isla de Siri, en el oeste. Esa ampliación implica un incremento considerable del espacio marítimo que Teherán busca incorporar dentro de su esquema de influencia militar.

Las agencias Fars y Tasnim indicaron además que el ancho operativo del estrecho, que anteriormente calculaban entre 30 y 50 kilómetros, pasó ahora a abarcar entre 320 y 480 kilómetros. Ambos medios de propaganda describieron la nueva delimitación como “una media luna completa”.

El anuncio ocurre mientras el régimen iraní mantiene un duro enfrentamiento diplomático y militar con Washington, luego de meses de conflicto regional que involucró ataques de Estados Unidos e Israel contra posiciones iraníes y operaciones de represalia impulsadas por Teherán y grupos aliados.

El estrecho de Ormuz concentra aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado. Por esa vía circulan exportaciones energéticas fundamentales provenientes de Arabia Saudita, Irak, Qatar y otros países del Golfo. Cualquier alteración en la navegación impacta de inmediato en los mercados internacionales y en los precios de la energía.

La expansión comunicada por la Guardia Revolucionaria representa el segundo cambio de este tipo desde el inicio de la guerra regional. El pasado 4 de mayo, la fuerza iraní ya había divulgado un mapa con una nueva área de control que incluía parte del Golfo de Omán y sectores cercanos a la costa de Emiratos Árabes Unidos.

Ese esquema anterior abarcaba desde el monte Mobarak, en territorio iraní, hasta el emirato de Fujairah, y desde la isla iraní de Qeshm hasta Umm al Quwain, también en Emiratos. La nueva declaración difundida este martes amplía todavía más ese perímetro.

Mientras tanto, continúan las negociaciones indirectas entre Teherán y Washington para intentar sostener el frágil alto el fuego alcanzado semanas atrás. El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó la última propuesta iraní y la calificó como “TOTALMENTE INACEPTABLE”.

En paralelo, dirigentes del régimen iraní endurecieron sus amenazas contra Estados Unidos. El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que Washington debe aceptar la propuesta de 14 puntos presentada por Teherán o enfrentará “fracaso tras fracaso”.

“Cuanto más tarden en actuar, más pagarán los contribuyentes estadounidenses por ello”, afirmó el funcionario iraní en redes sociales.

También el portavoz del Ministerio de Defensa iraní, Reza Talaei-Nik, lanzó advertencias hacia Washington.

“Si Estados Unidos no se somete a las demandas legítimas y definitivas de la nación iraní en el ámbito diplomático, debería esperar que se repitan sus derrotas en el campo de batalla militar”, declaró.

Las amenazas iraníes provocaron preocupación entre gobiernos del Golfo y actores internacionales vinculados al comercio energético. El primer ministro y canciller de Qatar, Mohammed bin Abdulrahman Al Thani, afirmó que “Irán no debería utilizar este estrecho como arma para presionar o chantajear a los países del Golfo”.

En las últimas semanas, Teherán avanzó además con restricciones al tránsito marítimo y evaluó mecanismos para cobrar peajes a embarcaciones comerciales que atraviesen la zona. Funcionarios estadounidenses calificaron como “inaceptable” cualquier intento iraní de consolidar control efectivo sobre una ruta estratégica para la economía mundial.

(Con información de Reuters y AFP)