La inflación interanual en Estados Unidos subió al 3,3% arrastrada por el precio de los combustibles
10 abril 26El índice de precios había registrado un incremento de 2,4% en febrero

Por Infobae
El nivel de inflación en Estados Unidos alcanzó un 3,3% interanual en marzo, impulsado principalmente por el encarecimiento de la gasolina tras la escalada bélica en Medio Oriente, según datos oficiales publicados este viernes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).
Los 12 meses previos a febrero, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) había registrado un incremento de 2,4%, de acuerdo con el reporte mensual del organismo. Sin embargo, el impacto del conflicto internacional alteró la dinámica del mercado: entre febrero y marzo, el precio de la gasolina en el país subió un 21,2%.
Esta variación, destacada por el organismo estadístico, no se observaba desde 1967.
Agencias internacionales y la propia BLS atribuyen el salto inflacionario al efecto directo de la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán, iniciada el pasado 28 de febrero.
Los primeros bombardeos sobre territorio iraní originaron el cierre parcial del Estrecho de Ormuz por decisión de Teherán, lo que bloqueó el tránsito marítimo de cerca del 20% del petróleo y gas consumidos globalmente.
El informe oficial cita que la inflación subyacente —sin energía ni alimentos— subió a 2,6% en 12 meses, frente al 2,5% registrado en el mes anterior.
El portal financiero MarketWatch, en su consenso de analistas, ya anticipaba cifras dentro de este rango para marzo ante la presión de la crisis energética.
Aunque Estados Unidos continúa como principal productor mundial de petróleo, los hogares notaron de inmediato el aumento del precio de la gasolina y la energía.
El precio promedio nacional superó los USD 4,15 por galón (USD 1,10 por litro), según la Asociación Americana del Automóvil (AAA), nivel que no se registraba desde la primavera de 2024.
Se observaron subas en tarifas de transporte y productos alimenticios.
Hubo ajustes en la inflación subyacente y en la canasta básica.
Se detectó un repunte de la preocupación por el poder adquisitivo de los trabajadores.
El gobierno del presidente Donald Trump insistió en que el efecto será transitorio.
Desde la Casa Blanca y el Departamento de Energía, se reiteró que la prioridad es estabilizar el mercado y proteger el bolsillo de los consumidores.
El consenso de analistas publicado por el portal financiero MarketWatch y las estimaciones de la consultora Trading Economics prevén que la inflación se mantenga elevada mientras continúe la tensión en Medio Oriente y persistan las restricciones en el Estrecho de Ormuz.
El índice de precios al productor (PPI) también mostró subas, y podría trasladarse a productos finales en los próximos meses.
Para el consumidor, la principal preocupación es la persistencia de los aumentos en la energía y su efecto sobre el resto de los precios básicos. Si el conflicto se prolonga o se agrava, el escenario inflacionario podría complicarse durante el segundo trimestre.
Estados Unidos ha mostrado una sensibilidad histórica frente a los aumentos abruptos del precio de la gasolina, sobre todo durante crisis geopolíticas en Medio Oriente.
Cada vez que se altera el flujo de crudo internacional —como sucede ahora con el cierre parcial del Estrecho de Ormuz— el efecto sobre la inflación es inmediato, ya que el transporte y la energía dependen directamente de estos insumos.
Expertos señalan que, aunque el país lidera la producción global de petróleo, la economía local sigue expuesta a shocks externos por la integración del mercado energético global. Esta vulnerabilidad explica por qué los aumentos en la gasolina suelen trasladarse rápidamente a los precios de alimentos, bienes y servicios, lo que genera repuntes inflacionarios como el actual.





