Sin celular y con visitas solo de familiares: las reglas de la prisión domiciliaria de Jair Bolsonaro

25 marzo 26

La Corte Suprema finalmente autorizó que el ex mandatario cumpla la pena en su hogar

Sin celular y con visitas solo de familiares: las reglas de la prisión domiciliaria de Jair Bolsonaro

Por Infobae

La prisión domiciliaria concedida al ex presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien permanece hospitalizado por una neumonía bacteriana, contempla restricciones como la prohibición de celulares y la autorización de visitas únicamente para familiares y personal esencial.

El juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes autorizó que Bolsonaro (2019-2022), condenado a 27 años de prisión por golpismo, cumpla la pena en su domicilio en Brasilia durante un periodo inicial de 90 días, desde el alta médica.

De Moraes argumentó que este plazo permitirá al ex mandatario, de 71 años, recuperarse adecuadamente de la neumonía por la que fue internado de urgencia el 13 de marzo en un hospital privado de Brasilia.

Ante la presión de aliados y familiares del líder ultraderechista, el magistrado modificó su postura tras el empeoramiento de la salud de Bolsonaro, luego de rechazar solicitudes anteriores de la defensa.

El juez estableció que Bolsonaro debe portar una tobillera electrónica y cumplir restricciones de comunicación, entre ellas no utilizar celular, redes sociales ni grabar videos o audios “directamente o por intermedio de terceros”.

Las visitas estarán restringidas a abogados, personal médico y los hijos del ex mandatario, incluido el senador Flávio Bolsonaro, aspirante presidencial para octubre.

El resto de las visitas quedaron suspendidas para mantener el “ambiente controlado necesario” y prevenir infecciones.

En la residencia, los policías revisarán los maleteros de todos los vehículos que salgan del lugar, donde Bolsonaro vivirá con su esposa, Michelle Bolsonaro, y su hija menor.

El magistrado también prohibió acampadas, manifestaciones y “aglomeraciones de individuos” en un radio de un kilómetro alrededor de la vivienda para proteger la “integridad” de la prisión domiciliaria.

La familia y los aliados de Bolsonaro celebraron la medida, aunque la consideraron insuficiente y mantuvieron sus críticas contra De Moraes.

Flávio Bolsonaro declaró en CNN que las condiciones de la prisión domiciliaria muestran un “sesgo político” y que la limitación de visitas busca dificultar la organización de candidaturas de cara a las elecciones de octubre. “Intenta dificultar la articulación (política) por parte del campo de la derecha, lo que es lamentable”, expresó.

El abogado Paulo Cunha Bueno señaló en un comunicado que el carácter temporal de la prisión domiciliaria resulta “singularmente innovador” y subrayó que los cuidados médicos requeridos por Bolsonaro son “permanentes”.

Bolsonaro cumple condena desde noviembre, tras ser declarado culpable de liderar un intento de golpe de Estado para mantenerse en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

Durante su detención, el ex presidente ha sufrido un deterioro de salud que ha motivado varias hospitalizaciones.

El propio Bolsonaro y su entorno atribuyen sus problemas médicos a la puñalada en el abdomen que recibió durante la campaña electoral de 2018.