Luis Arce lanzó una contundente advertencia a la izquierda de Bolivia de cara a las elecciones: “Unidad ahora o derrota mañana”

20 julio 25
Luis Arce lanzó una contundente advertencia a la izquierda de Bolivia de cara a las elecciones: “Unidad ahora o derrota mañana”

Por: Infobae

En un clima electoral marcado por la fragmentación y la crisis, el presidente Luis Arce volvió a pedir públicamente por la reunificación del bloque progresista boliviano. Su pronunciamiento, difundido este domingo a través de redes sociales y canales oficiales del Movimiento Al Socialismo (MAS-IPSP), alertó sobre las posibilidades de la izquierda en los comicios del próximo mes si no se logra una unidad “antes que sea tarde”.

En la extensa carta que publicó, el jefe de Estado fue tajante: “Antes que sea tarde: la unidad ahora o la derrota mañana”.

Además, puso sobre la mesa tanto la historia como la coyuntura: evocó a Marcelo Quiroga Santa Cruz, referente del socialismo boliviano, y advirtió que la dispersión podría allanar el retorno del modelo neoliberal al país.

El mensaje, con un marcado carácter ideológico, insistió en aspectos estratégicos. Arce sostuvo que solo la suma de tácticas y afinidades diversas puede dar viabilidad a un proyecto progresista, y justificó su propia decisión de no ser candidato presidencial como un gesto para allanar ese proceso de construcción colectiva. “Con unos habrá más afinidad táctica, con otros, mayor compatibilidad estratégica, pero si unos y otros no nos unimos, no hay victoria táctica ni mucho menos estratégica”, señaló, reafirmando la necesidad de superar barreras personales y políticas.

El mandatario también emitió una crítica indirecta a sus rivales de oposición, recordando los años entre 1985 y 2005 como una etapa de privatizaciones y subordinación económica, e instó a defender los logros del llamado “proceso de cambio”. El marco de fondo es una situación adversa para el oficialismo, con encuestas desfavorables que colocan al MAS y a Arce en la franja más baja de intención de voto, menor al 2%, y una popularidad disminuida, en especial en los centros urbanos. La crisis económica nacional ha acentuado el descontento ciudadano y profundizado las diferencias entre las distintas alas del partido.

El pronunciamiento de Arce tuvo, así, un doble propósito: frenar la sangría de apoyo en el electorado y advertir sobre los riesgos de la “restauración conservadora”. Su reto público cuestionó la persistente división en el oficialismo y buscó reunir fuerzas dispersas en torno a un proyecto histórico, más allá de la coyuntura.

Líderes de la izquierda y sus facciones: entre el rechazo, la cautela y las condiciones


Las respuestas a la invitación presidencial revelaron la complejidad del escenario político boliviano. En el espectro del oficialismo y la izquierda, los líderes se posicionaron entre el desencuentro, la reserva y la negociación abierta, confirmando la dificultad para formar un bloque común ante los comicios.

En el caso de Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y figura central de la corriente renovadora del MAS, la aceptación a una eventual unidad vino matizada por condiciones claras. Su portavoz, Carlos Solá, estableció que la convergencia solo sería viable si se reconocía la candidatura presidencial de Rodríguez como eje articulador. Este planteo pone de manifiesto que, si bien hay voluntad de diálogo, existen pugnas por el liderazgo que traban la consolidación de una propuesta unificada. Rodríguez, ubicado en el cuarto lugar de las encuestas y al frente de la Alianza Popular, busca captar a las bases desencantadas del MAS tradicional, apostando a un recambio generacional.

Eva Copa, alcaldesa de El Alto y cara visible del Movimiento de Renovación Nacional (Morena), optó por la cautela. Su entorno advirtió que cualquier acercamiento debía ser evaluado previamente por el Comité Político de su organización, subrayando la exigencia de resultados concretos antes que simples gestos de unidad. El secretario municipal Carlos Marca expresó desconfianza por llamados similares anteriores que no derivaron en acuerdos efectivos, rechazando la idea de una “juntucha por juntuchar”.

Al mismo tiempo, surgieron reportes que señalaban la incorporación de dirigentes evistas en listas legislativas de Morena, interpretada por algunos como una estrategia de Copa para fortalecer posiciones en el Congreso.

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