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Francia: renunció el ministro del Interior que contrató en el Parlamento a sus hijas adolescentes

21 marzo, 2017

Las habría empleado desde los 15 y 16 años durante sus vacaciones escolares y universitarias

 

Por: Infobae

El ministro francés del Interior, Bruno Le Roux, se vio obligado a renunciar este martes ante las denuncias de haber contratado de forma fraudulenta a sus hijas adolescentes como asistentes parlamentarias, en medio de la tormenta provocada en el país por el caso Fillon.

Un día después de que la televisión TMC revelara que entre 2009 y 2016 las dos hijas del ministro socialista habían pasado casi todas sus vacaciones escolares trabajando como asistentes parlamentarias suyas, Le Roux compareció ante los medios para anunciar que, aunque se considera inocente, no quiere entorpecer la acción del Ejecutivo.

Su decisión fue anunciada después de que la Fiscalía Nacional Financiera abriera una investigación preliminar sobre el caso y tras haberse reunido con el presidente François Hollande y con el primer ministro Bernard Cazeneuve, que visiblemente molesto había recordado en un discurso el deber de «rigor» de todos los servidores públicos.

El empleo de familiares como asistentes parlamentarios es una práctica corriente en Francia, pero tanto en el caso de Penelope Fillon y de dos de los hijos del matrimonio, como en el de las hijas de Le Roux, hay sospechas de fraude.

El hasta hoy ministro del Interior, diputado por el departamento de Seine-Saint-Denis, al norte de París, empleó a sus hijas desde que éstas no eran más que estudiantes de instituto. Les firmaba contratos cortos que cubrían los períodos de vacaciones escolares, algo que permite la legislación francesa.

Una comenzó trabajar con tan solo 15 años y la otra con 16, contratos que repitieron 10 veces en un caso y 14 en el otro.

Según la cadena TMC, que reveló el caso, se trataba de contratos de entre 850 y 3.500 euros al mes, que totalizaron unos 55.000 euros. El medio también reveló algunas contradicciones, como el hecho de que uno de esos contratos, firmado en 2013, coincidiera con un trabajo becado de una de las hijas en Bélgica. O que otro, que data de 2015, se prolongara más allá del período vacacional y entrara en el ciclo lectivo, algo que impide la ley.

Le Roux tendrá que demostrar la legalidad de los contratos si finalmente la investigación preliminar se traduce en una instrucción judicial, como sucedió en el caso Fillon, que fue imputado por malversación.

El hasta hoy ministro aseguró que utilizó esa práctica para pasar más tiempo con sus hijas y para que éstas tuvieran una experiencia formativa y no dijo arrepentirse de haberlo hecho.



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