San José, CRC, por José Alberto Montenegro H. (jmontenegro@monumental.co.cr)
Aunque sus mejores años transcurrieron en la década de los 70’s, la huella de Rafael Ángel Pérez Córdoba todavía permanece intachable en los registros de la Federación Costarricense de Atletismo.
El ganador de la histórica San Silvestre de Brasil, asegura que pese al poco avance de la ciencia en aquella época, hoy puede decir que entrenaba mejor que los actuales fondistas del país.
“La forma de entrenar yo, perdóneme, es mejor que la de los fondistas actuales de Costa Rica. A nivel mundial el entrenamiento con base en la ciencia ha ido transformándose y mejorando en algunas cosas, pero la forma en que yo entrenaba no se practica siquiera en el país. En aquel momento yo investigué mucho”.
Pérez asegura que sus logros los alcanzó con escasa comodidad de calzado e indumentaria. Incluso, asegura que una carrera la finalizó descalzo.
“En esa competencia de Santa Ana a Ciudad Colón sentí que me estorbaban, que me quemaban los pies, entonces me los quité, un amigo me los recogió y terminé los últimos 7 kilómetros descalzo. Los uniformes también eran muy groseros”, relató Pérez.
Relata sus anécdotas
El poseedor todavía de récords nacionales, asegura que en la primera carrera que realizó en el país, el premio que recibió fue de 30 colones y una gallina.
Originario de Ciudad Colón, Pérez sostiene que pasó varias congojas en competencias a nivel nacional e internacional. Quizás la mayor de ellas, en Estados Unidos.
“Una competencia una vez en el Central Park de Nueva York me perdí, porque no había mucho direccionamiento de la prueba ni muchas señales, y el Central Park es inmenso. Me perdí y luego traté de regresar al recorrido original, hice un corte y salí hasta más delante de donde iban”.
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